Se abrió La Luz por allí…

SE abrió la luz por allí,
entre ese paisaje de balcones 
abrí la ventana al viernes,
y no lo era.
En el calendario aparecen los días 
como quietos números desdibujados.
Sin caminata ni tren
ni mucho menos ese café, 
entre versos y sueños,
de pasajeros despiertos. 
Y no es otro viernes 
porque no parece día.

Mi memoria es esa

que no deja  recordar

que era el tiempo

el que nos ha de atrapar

junto a esos instantes

en los que simplemente

nos miramos, sonreímos 

y abrazamos nuestras almas

para siempre, 

aunque hoy,

en un viernes que no es,

la nostalgia nos atrape

en estos pequeños rincones

que no son más que eslabones

ahora sin movimiento

de esa cadena, que continuará,

póngase como se ponga

este Covid.

A veces parece 

que la respiración acaba,

es cuando el sueño te vence

otra noche más

con la esperanza de despertar

habiendo sido abrazado

y por eso sueño

una y otra vez

en esta noche 

que tampoco es,

que ves esa luz que ilumina

y ese camino que sin distancia

es el que has de seguir.

¿Dónde estás?

Entre aplausos en las ventanas

reconoces que mas allá de ti

siempre han estado los demás.